sábado, 4 de marzo de 2017

DRAMATURGIA  Obra Teatral: VERDADES. Autor: Yonel Rivas

ESTRUCTURA DRAMÁTICA:
1)      ¿Qué quiero decir? :todos deben vivir su estilo de vida sin imponerle a los demás
2)      Tema: sociedad y cultura
3)      Fabula mínima: Dailama y Lanzauret son dos jóvenes que viven un estilo de vida abierto sin complicaciones pero la sociedad los condena por esto
4)      Personajes:
Personaje           Rasgos Físicos                  Rasgos Psicológicos           Parentesco  
Dailama               cabello pomposo                  extrovertida                 novia de Lanzauret
                              Piel blanca
                              Ojos claro
                              Contextura exuberante
                              Estatura mediana
                               Edad 23 años
Lanzauret            cabello mediano             extrovertido                       novio de Dailama
                              Piel morena
                              Ojos café
                              Contextura atlética
                               Estatura mediana
                               Edad 38 años
García                    cabello corto                  introvertido                        amigo de Lanzauret
                                Piel blanca
                                Contextura normal
                                Estatura mediana
                                Edad 25 años 
Raquel                    cabello largo                  extrovertida                       amiga de Dailama                                         
                                Piel blanca                 
                                Ojos claro
                                Contextura delgada
                                Estatura mediana
                                Edad 30 años
Yulius                     cabello corto                   ambivertido                        desconocido   
                                Piel negra
                               Ojos negros
                               Contextura obesa
                               Edad 50 años






5)      Escenas situacionales:
Primera escena situacional:
Se encuentra Lanzauret y Dailama en su habitación compartiendo la intimida de pronto surge una conversación inusual.
Segunda escena situacional:
En una plaza se encuentra Yulius  sentado en una banqueta observando a Raquel que se encuentra sentada en otra banqueta esperando a Dailama
Tercera escena situacional:
En una parada de autobús se encuentra Lanzauret, Dailama, Yulius, Raquel y García surge una controversial discusión
6)      El teatro, estructura y acotaciones: debido a que la obra teatral se divide en tres escena se realiza cambios de escenografía la primera es: una cama matrimonial, un televisor una mesa de noche con una lámpara. Segunda escenografía: dos faroles  de plaza, dos banquetas de plaza. Tercera escenografía: una cartel que indique “parada de autobús”
Obra teatral: VERDADES
Autor: YONEL RIVAS
PRIMERA ESCENA:
(Lanzauret y Dailama en la habitación compartiendo la intimida)
Dailama: amor te quiero preguntar algo
Lanzauret: dime amor mío
Dailama: estas feliz conmigo
Lanzauret: porque me preguntas eso? Si no lo estuviera no fueras mi novia
Dailama: es que tuve un sueño muy raro contigo
Lanzauret: a ver, que soñaste
Dailama: bueno, te vi sentado en una piedra a lo alto de la montaña las nubes te cubrían y escuche que invocabas a los ancestros de la montaña y a la fuerza de la naturaleza para que te iluminaran y te ayudaran en las batallas que enfrentas a cada paso que das.
Lanzauret: y que tiene que ver eso con que este feliz contigo.
Dailama: no me interrumpas déjame terminar…..Luego invocaste a Zue el astro rey pero el viento se llevó tu voz y el sol se hundía en el ocaso y tu aterido de frio volviste los ojos hacia el oriente e invocando a chía la pálida luna y  un  vago resplandor en forma de semicírculo se dibujaba en el horizonte, la luna había aparecido y con ella la imagen de los ancestros donde libraban una batalla donde se reflejó la avaricia del enemigo por las tierras Así comprendiste que cada paso que das tienes que librar una batalla porque la gente vive la vida imponiéndole a los demás por la lujuria, la pereza, la gula, la ira, la envidia, la avaricia y el orgullo.
Lanzauret: sigo sin entender, ¿ que tiene que ver eso con que este feliz contigo?.
Dailama: sabes que cuando te conocí yo no era como tú, en tu forma de vestir, en tu forma de pensar y hoy en día nuestros amigos nos critican por que estamos juntos
Lanzauret: lo sé, y ellos critican porque yo no tengo que ofrecerte materialmente pero a la final te he ofrecido mucho respectándote, apoyándote, cuidándote, sacrificándome para que no te acueste sin comer
Dailama: eso fue lo que me hizo que me enamorara de ti, pero te pregunto si eres feliz conmigo porque yo antes era como esas personas del sueño, que les imponía a los demás.
Lanzauret: amor si soy feliz contigo porque en el fondo de ti, tú no eres así.
(Se abrazan) (Blackout)
SEGUNDA ESCENA
(En la plaza en una banqueta sentado se encuentra Yulius) (Llega Raquel y se sienta en la otra banqueta)
Yulius: (observa a Raquel con cara de pervertido)
Raquel: (lo observa nerviosamente)
Yulius: (se levanta de la banqueta y camina alrededor de Raquel) bueeeenas tardes bella dama
Raquel: buenas tarde señor (toma el celular y hace una llamada)
Yulius: que te trae por acá?
Raquel:(hablando por teléfono) bueno te espero no tardes amiga
Yulius: señorita te hice una pregunta
Raquel: disculpe pero estaba ocupada
Yulius: te pregunte que te traía por acá
Raquel: disculpe pero creo que eso no es tu problema
Yulius: disculpe si te moleste (se retira y se sienta en la banqueta)
(Llega Dailama)
Raquel: hola amiga (abrazando a Dailama)
Dailama: hola cariño (abrazando a Raquel)
Yulius: (hablando con si mismo) aaaaahy como se pierde la mercancía
Raquel: siéntate amiga tenemos mucho que hablar
Dailama: claro te tengo que contar muchas cosas
Yulius: jajajajajajaa
Raquel: disculpe señor de que te ríes?
Yulius: me da risa el cabello de tu amiguita parece una cotufa
Dailama: respeta señor
Raquel: que te pasa señor ni siquiera te conocemos
Yulius: eso no hay problema, me presento, para servirle Yulius
Dailama: por favor respecta y no nos moleste
Yulius: es que tú eres muy linda, pero lo que te afea es ese cabello horrible deberías ir a una peluquería a que te lo arreglen con un cortesito.
Dailama: deja de ser metido que yo soy como soy
Raquel: mira señor nosotras no nos estamos metiendo con usted para que usted se meta con nosotras
Yulius: es que las dos están muy bonitas y pues yo tengo tiempo que no tengo aventuras
Dailama y Raquel: a nosotras que nos importa
Yulius: acaso ustedes son novias? Porque si es así eso no importa yo puedo pagarles
Dailama: no somos novias y déjanos en paz
Raquel: cuánto dinero pagarías?
Yulius: bueno sería una suma muy jugosa
Dailama: Raquel que estás diciendo?
Raquel: Dailama necesitas dinero…. porque tu novio no te tiene bien mírate como andas cambiaste demasiado
Dailama: el dinero no me importa nosotros vivimos felices como somos
Raquel: ¡siiiii! ¡Muy feliz! que tienes que trabajar antes no lo hacías
Dailama: porque me dejaba llevar por la sociedad que impone todooooo
Yulius: chicas, basta no discutan yo las puedo hacer feliz a las dos.
Dailama: cállate viejo verde
Raquel: si cállate que esto es entre ella y yo
Yulius: bueno podemos hacer algo, porque mejor no dejan de discutir y nos vamos a divertir:
Raquel: y que propones?
Yulius: podemos irnos a la montaña yo tengo una cabañita muy acogedora
Dailama: ustedes dos son una vergüenza.
Raquel: ahí amiga esto es una oportunidad que no se puede dejar pasar deberías de aprovechar así te haces un dinerito
Dailama: yo no soy ninguna prostituta si tú lo eres allá tú
Yulius: ajajajjajajjajajj
Raquel: de que te ríes?
Yulius: (señalando a Dailama) de la cara de ella que parece un tomate con peluca jajajajajjajaj
Dailama: viejo verde respeta
Yulius: jajajajajajaj me da mucha risa con tu cabello que puedo hacer parece un algodón de azúcar aunque estas buenísima ajajajjajjajajja
Raquel: mira señor con mi amiga no te metas
Yulius: también me da risa contigo
Raquel: ¿ahora con que me vas a comparar?
Yulius: con nada sino que tú eres una crédula pensaste que en realidad les iba a pagar
Raquel: eres un aprovechador…. Farsante…….
Dailama: viste Raquel porque la sociedad está mal por personas como estas
Raquel: si pero prefiero esto que vivir como tu
Dailama: yo vivo feliz no me meto con nadie ni le impongo nada a nadie
Yulius: hay si la chica perfecta deberías ser como tu amiga Raquel y como yo
Dailama: que como ustedes que se meten en el estilo de vivir de las personas y les impone lo que tiene que hacer pues no
Raquel: sabe que ya me obstine yo vine aquí fue hablar con mi amiga Dailama
Yulius: ¿y eso que?
Raquel: que tú te metiste en nuestro encuentro hasta nos ha hecho discutir
Dailama: si viejo verde con tu lujuria y orgullo nos ha hecho discutir
Yulius: jajajjajaajaaj tontas por ustedes estoy yo aquí
Raquel: ah así que tú te la pasas aquí embaucando mujeres
Dailama: viste Raquel lo que pasa por confiar en la sociedad una cree que en cualquier lugar nadie se mete con una
Yulius: jajajjajjajaja si eres ingenua en cada sociedad hay diferentes cultura
Raquel: deja de ser metido viejo ya me hartaste
Dailama algún día en la cultura abra diferentes sociedades y ese sería el día que todos respectaran el estilo de vivir de cada quien sin imponerles nada a nadie
Yulius: sabe que mejor me voy
Raquel: si es mejor así podre conversar con mi amiga en paz para que reflexione y vuelva a la vida que tenía antes  
Dailama: Raquel podemos hablar pero nada me va hacer cambiar
Yulius: (dirigiéndose a Dailama) chao cabello de algodón de azúcar (dirigiéndose a Raquel) chao safrica (se retira)
Raquel: bueno ya estamos solas podemos hablar?
Dailama: si amiga
Raquel: sabes que jamás me gusto que te hiciera novia de Lanzauret yo te aprecio mucho y él es un hombre que no te conviene debes de dejarlo
Dailama: él está conmigo y me ama eso es lo que importa mientras seamos felices no importa lo demás, que sea una persona espiritual y que piense diferente a las persona no quiere decir que es mal hombre al contrario lo hace un hombre interesante
Raquel: si pero tu vivías mejor antes tenías todo sin trabajar
Dailama: ¿y eso que? Estaba infeliz ahora soy feliz vivo al margen de la sociedad donde pareciera que todo está bien, pero está mal
Raquel:(suena el teléfono) si ya voy para allá (dirigiéndose a Dailama) lo siento amiga me tengo que ir urgente otro día terminamos esta conversación (sale deprisa)
Dailama: ok que te vaya bien (Dailama se va por el lado contrario)
(Blackout)
ESCENA TERCERA
(Parada de autobús)
(Llega Lanzauret y Dailama)
Lanzauret: amor viste como podemos estar juntos siguiendo siendo felices
Dailama: pue si amor no importa lo que diga la gente
Lanzauret: mira quien viene allá
Dailama: ¿ese es tu amigo García?
Lanzauret: si el que no te aceptaba, el que decía que tú eras mucha mujer para mi
Dailama: amorcito eso ya no importa igual estamos juntos
García: hola ¿cómo está la pareja del año?
Dailama: bien y tu
Lanzauret: bien
García: y a ti que te pasa Lanzauret?
Lanzauret: nada solo que recordé viejos tiempos
(Llega Raquel sin ser vista)
Raquel: (dirigiéndose a Lanzauret y a Dailama) Hola chicos que hermosos se ven juntos
Dailama (entre los dientes) hipócrita……. Hola Raquel ¿cómo estás?
Raquel: bien
Lanzauret: me alegra Raquel que estés bien
García: (dirigiéndose a Raquel) y esta chica tan bella de donde salió no me la presentan
Dailama: ah ella es mi amiga…. Raquel él es García amigo de Lanzauret
Raquel: mucho gusto Raquel
García: mucho gusto García
Lanzauret: ¿bueno García que has hecho con tu vida?
García: pues yo como siempre buscando oportunidades
Lanzauret: porque sigues en eso deja que la gente viva tranquilamente
Dailama: claro deja que la gente viva como quiera
García: yo los dejo lo único es que hay personas que necesitan una ayudita
Raquel: y que es lo que haces con exactitud?
(Aparece repentinamente Yulius)
Yulius: hola si están son la bella dama y el tomate con peluca
Raquel: hay no y este viejo ladilla de donde salió
Lanzauret: ¿y quién es este?
Dailama: amor no te preocupes no le hagas caso
García: pero ustedes muchas como que lo conocen
Raquel: no nada que ver
Dailama: si es un viejo entrometido
Lanzauret: ¿y porque te falta el respeto diciéndote tomate con peluca?
Dailama: amor te dije que no le pararas
García: me vas a disculpar Lanzauret pero yo que tú lo hago respectar
Raquel: pues si eso es lo que le hace falta
Yulius: ya va un momento chicas se les olvido lo que vivimos en el parque
Lanzauret: ¿cuál parque? ¿Y qué fue lo que vivieron?
Dailama: cariño no le creas que eso fue una mala experiencia
Raquel: si lo que paso que este viejo se metió en nuestra conversación como lo está haciendo ahora
García: insisto Lanzauret debería hacerlo respectar
Dailama: tu García deja de estar imponiéndole a la gente
García: Yo solo quiero ayudar
Raquel: ok está bien no se alteren
Lanzauret: (dirigiéndose a Yulius) y tu cómo te llamas
Yulius: mi nombre es Yulius para servirle
Lanzauret: mucho gusto mi nombre es Lanzauret
Yulius: y ustedes todos son parejas? y quien es novio de quién?
Lanzauret: ellos son nuestros amigos, ella es mi novia Dailama
Yulius: ah muy bien
García: y tu ¿porque te interesa quiénes somos?
Yulius: no por nada solo que ustedes son extraños
Dailama: ya empezó este viejo
Raquel: muchachos no le haga caso es un viejo loco
Lanzauret: pero Raquel no hay que rechazar a las personas
García: pero si está loco si
Dailama: la locura no tiene que ser excusa para rechazar a la gente ellos están en su mundo y hay que dejarlos vivir
Raquel: pero es que una persona loca no sirve para nada
Yulius: no es que yo este loco pero los locos no serán ustedes?
Lanzauret: y porque dices eso?
Yulius: no se…. miranse como andan vestidos
García: ¿y eso que tiene que ver?
Yulius: tú por lo menos con unos zapatos que no combina con nada (dirigiéndose a Dailama) ella con un cabello que parece un algodón de azúcar (dirigiéndose a Raquel) y ella ni hablar maquillada como si fuera un payaso (dirigiéndose a Lanzauret) y el con los pantalones rotos. Deberían seguir mi ejemplo bien vestido bien peinado
Lanzauret: mire señor primero respeta a mi novia segundo yo me visto como me sienta feliz y nadie debe imponerme
Dailama: déjanos en paz viejo
García: ¿te parece que debo cambiar mi estilo?
Raquel: de verdad tengo mucho maquillaje?
Yulius: jajajajajjajajajajajjajajajaj
Lanzauret: ¿de qué te ríes?
García: ¿y este viejo que le pasa por que se ríe?
Raquel: hay muchachos les dije que estaba loco
Yulius: jajajjajajjaja me da risa que todos se creen lo que ven y lo que le dicen por eso dejan que los demás le imponga en su estilo de vivir
(A lo lejos se ve venir un autobús)
Dailama: allí viene el autobús
Raquel: que bien
Lanzauret: mire señor Yulius deja de estar burlándose de la gente y diciéndole a las personas como tienen que vivir
García: si mejor haga lo que yo hago case oportunidades
Yulius: y puedo ir con usted talvez case una oportunidad o te case a ti
(Suena la corneta del autobús)
(Dailama se despierta se encuentra en la habitación)
(Entra Lanzauret)
Lanzauret: amor te amo
Dailama: yo también te amo

(Se abrazan) 
ACTUACIÓN III reflexión del proceso de construcción de personaje en el espacio vació

con la investigación del espacio vació de peter brook puede comprender como trabajar sin utileria y sin escenografía solo con mi cuerpo aunque lamentablemente no pude ponerlo en practica en las clases por circunstancia que fueron encontra de mi voluntad, lo interprete y analice bastante y en las pocos ejercicio que realice en clase me enriquecí del tema pero hubiera querido que hubiera sido mucho mas, sin embargo observando a mis compañeros realizando los ejercicio note los cambios de energía el cual estando aun fuera de los ejercicios me sentía que estaba conectados con ellos tomando conciencia de que para actuar lo primordial es la corporeidad para ser un buen actor, el cual se nutre a un mas cuando se utiliza escenografía, vestuario, utileria

ACTUACION III  Historia de vida del personaje El Hombre de la obra teatral "ENTRE REJAS"

En un pueblo pequeño ubicado entre las montañas, un día de frió intenso entre el humo que emanaba la hoguera donde se cocinaba con leña mi madre fue atendida por una partera para poder ayudarme a nacer. Me cuenta mi madre que mi padre se puso muy feliz porque había nacido un varón ya que solo tenia dos hijas y sus palabras fueron "NACIÓ EL HOMBRE DE LA CASA" el sera igual que yo labrara la tierra y cultivara los alimentos. A mis cinco años me inscribieron en la escuela para estudiar pre-escolar recuerdo que el primer día de clase mi mama me llevo y la profesora me recibió pero cuando vi que mi madre estaba saliendo de la escuela me puse a llorar y la profesora me abrazo y me dijo que no llorara porque mi mama no me iba abandonar que regresaría después a buscarme. Me adapte a la escuela y cada vez que llegaba a casa siempre percibía un olor agradable me dirija a la cocina que era de donde salia el olor no sabia que era por eso le preguntaba a mama que era ese olor y ella me respondía que eran unas tortas pero que no me podía dar porque era un encargo yo me quedaba siempre con la duda hasta que un día a la edad de 10 años me atreví a leer una de las recetas de mama y como ella no estaba me puse hacerla recuerdo que era de chocolate porque ese era el olor que desde pequeño me intrigaba y como nunca la había probado deseaba hacerlo. Cuando mi papa llego y percibió el olor me pregunto que quien había hecho el pastel por que en la casa no había mas nadie solo yo, ya que mis hermanas se habían casado y se fueron de la casa y mi mama estaba llevando unos pasteles que le habían encargado yo le respondí que había sido yo. Mi padre me regaño me dijo que había gastado los ingredientes de mi mama ademas que yo era un hombre y que el hacer pasteles es de mujeres si yo quería ser el hombre de la casa que yo debía labrar la tierra y sembrar que eso si es un trabajo para hombre en ese momento llego mi mama y le pregunto a papa porque me estaba regañando y el le contó. Mi madre probo el pastel y lo único que dijo talvez tenga futuro como pastelero y mi padre dijo eso jamas por que el es el HOMBRE.
Desde ese momento seguí ayudando a mi mama hacer pasteles cada día ya que le hacían muchos encargos y mi padre siempre quejándose porque yo decía que quería ser un pastelero profesional. A los 18 años me fui a la ciudad a estudiar en la universidad pero el día que me dirijia hacer la inscripción en el camino una persona me entrego un papel donde decía que dictaban curso de cheff  no sabia que era eso y le pregunte a la persona que me entrego el papel quien me dijo que eso era para aprender hacer buenas comidas le pregunte que si allí daban clase para hacer pasteles el me dijo que no. Me quede con la intriga y fui al lugar que decía el papel y me ofrecí para enseñar hacer pasteles pero me rechazaron porque no tenia un certificado que me acreditara como pastelero. Yo necesitaba trabajo porque mi padre y mi madre ya tenían avanzada edad y no podían trabajar y en el pueblo yo no podía vender pasteles porque decían que yo no sabia hacerlo y que no eran igual a los de mi mama, entonces decidí hacer pasteles para vender en la calle pero nadie me compraba hasta que un día se acerca un policía y me dice que no podía vender pasteles en la calle porque eso es antihigienico ademas que tenia que entregarles los pasteles porque no esta permitido las ventas ambulantes de cualquier tipo y que tenia que decomisarlo por las leyes sanitarias yo le dije que no podía llevarse lo único que tenia para ayudar a mi familia económicamente el me dijo que sino se los daba me iba a meter preso y por casualidad en ese momento llego una señora que era vecina en el pueblo en que vivía y conocía al policía y me dijo aquí esta el hombre que ayudaba a su mama hacer pasteles que por cierto ella lo hacia muy sabrosos. Ella le pregunto al policía ya los probo? el contesto no y ella le dijo pero señor feliu si son divinos no puedes dejar de probarlos el respondió estoy de servicio y el esta cometiendo una falta aquí no se puede vender comida en la calle, ella le dijo la mama de este hombre hace esos pasteles con sacrificio y son muy buenos aunque tengo tiempo que no los pruebo pero estoy segura que ella lo manda a vender y me pregunto que si era cierto yo le dije que si !mi mama lo hace y yo los traigo a vender¡  entonces el policía me dijo que me fuera pero antes tenia que regalarle un trozo de pastel yo se lo di y me fui. como ya no podía vender en la calle comencé a ofrecerlos en las panaderías pero me decían que allí había pasteleros hasta que un día llegue a una pastelería y lo ofrecí el dueño me dijo que le diera una prueba y le gusto tanto que me contrato cuando tenia 7 años trabajando con el me envió hacer un curso de especialización en pastelería convirtiéndome en un profesional y como el dueño de la pastelería donde comencé a trabajar ya estaba enfermo me dejo a cargo de la pastelería y reuní el dinero suficiente para comprarla.Un día llega el policía que me había corrido de la calle pero el no me reconoció llego a comprar un pastel para su cumpleaños desde ese momento comenzó a comprarme pasteles cada año, pero como yo realizaba reparto a domicilio el me seguía casi todos los días dejo de comprarme pasteles para cada año a la misma fecha sacarme de mi obrador y llevarme a su trabajo para decirme siempre lo mismo.
    POLICÍA.- Se ha metido en un buen lío, amigo.

HOMBRE.- ¿Por qué dice usted eso?

POLICÍA.- Porque le hemos trincado con las manos en la masa.

HOMBRE.- ¿Y cómo quiere pillarme? Si soy pastelero.

POLICÍA.- Sí. Pero le hemos pillado con el pastel. ¡No lo niegue!

HOMBRE.- No se lo niego. Era un encargo.

POLICÍA.- ¡Ajá! O sea, que era consciente de lo que estaba haciendo.

HOMBRE.- Por supuesto. Soy un profesional. Llevo quince años ejerciendo.

POLICÍA.- ¿Nunca ha estado entre rejas?

HOMBRE.- Porque soy pastelero.

POLICÍA.- Sí. Eso me ha quedado claro. ¿Y qué hace usted en sus ratos libres?

HOMBRE.- Hago figuras con los tapones de las botellas.

POLICÍA.- ¡No me cambie de tema! ¿Sabe por qué está aquí?

HOMBRE.- ¿Por qué?

POLICÍA.- Eso me lo tiene que responder usted a mí.

HOMBRE.- Me lo tendrá que decir usted, que es quien me ha traído.

POLICÍA.- ¿Quién le hizo el encargo?

HOMBRE.- No puedo revelar mis fuentes.

POLICÍA.- ¿De qué fuentes me habla? Aquí el que tiene fuentes soy yo.

HOMBRE.- Yo tengo una de chocolate. Es tipo fondue. ¿Las suyas cómo son?

POLICÍA.- Son de carne y hueso. Y son las que me han llevado a usted. ¡Y no me cabree!

HOMBRE.- Tranquilícese. Si quiere vuelvo más tarde. (Hace ademán de levantarse.)

POLICÍA.- ¡Siéntese! De aquí no se va hasta que yo descubra quién le manda.

HOMBRE.- No me ha mandado nadie. Me ha traído usted. ¿Recuerda?

POLICÍA.- Bien… Podemos hacer esto eterno, o podemos terminar rápido. Usted decide.

HOMBRE.- Prefiero rápido. Tengo muchos encargos aún.

POLICÍA.- Y me lo dice en la cara. Se le va a caer el pelo.

HOMBRE.- Eso dice mi peluquero. Debe ser del estrés.

POLICÍA.- ¡Debe ser de las leches que le voy a dar!

HOMBRE.- Me vendrían muy bien. Entre los huevos y la leche, a la hora de hacer pasteles se me va un pico.

POLICÍA.- Dígame, ¿quién es el que le pide los encargos?

HOMBRE.- Mis clientes.

POLICÍA.- Así que son varios, ¿eh?

HOMBRE.- Cuantos más, mejor. Está la cosa como para desechar clientes.

POLICÍA.- Es usted un sicario.

HOMBRE.- No sé lo que es eso.

POLICÍA.- No disimule conmigo. Que yo sé por qué le he traído.

HOMBRE.- Menos mal. Pues dígame, ¿por qué?

POLICÍA.- No, no, no. ¿Usted piensa que soy tonto? Es usted quien me tiene que decir por qué está aquí.

HOMBRE.- Es que no lo sé. ¿Por hacer pasteles?

POLICÍA.- Por hacer pasteles no traemos a nadie.

HOMBRE.- ¿Entonces?

POLICÍA.- Apúnteme aquí la dirección y los nombres de sus clientes.

HOMBRE.- No los recuerdo a todos. A algunos los veo una vez al año.

POLICÍA.- ¡Escriba algo, coño!

HOMBRE.- Está bien… (Coge el bolígrafo y comienza a escribir. Cuando termina se lo entrega al policía.)

POLICÍA.- (Observando el papel.) ¿Qué es esto?

HOMBRE.- Una receta de un pastel de chocolate. A sus hijos les encantará.

POLICÍA.- (Arrugando y tirando el papel. Desesperado.) ¡Cómo sabe que tengo hijos! ¡Quién es usted! ¡Qué sabe de mí!

HOMBRE.- No puedo decírselo. Ya se lo he dicho.

POLICÍA.- ¡No me ha dicho nada! ¡Hábleme! ¿Quién le encarga los pasteles?

HOMBRE.- Es secreto profesional. Lo siento.

POLICÍA.- (Arrodillándose. Suplicando.) ¿Por qué no me lo dice? ¿Qué le cuesta?

HOMBRE.- No insista, señor Feliú. Todos los años por estas fechas me hace usted lo mismo. Me saca de mi obrador y me trae a su trabajo.

POLICÍA.- (Suplicando.) Por favor…

HOMBRE.- (Levantándose.) No le voy a decir nada de sabores. Lo único que puedo decirle es que le gustará la tarta, y que su fiesta de cumpleaños será un éxito. (Hace mutis.)